XXV Fancine: Festival de Cine Universidad de Málaga

Dia 5, 23 de Noviembre de 2015

Todo aspecto contrario puede contener un hecho positivo implícito, lo de tener de forma habitual los lunes de descanso, ha permitido a un servidor embarcarse en una jornada maratoniana, más frenética que la del sábado si cabe, pues no ha existido apenas solución de continuidad, y el programa horario ha exigido prácticamente saltar de sala en sala como un Tarzán del celuloide.

En esa búsqueda por tocar todos los palos, la cosecha de la jornada no ha sido precisamente ideal, acusando un pronunciado descenso de calidad, que ha resultado incluso progresiva, yendo de más a menos, en un total de cuatro proyecciones, que tampoco han sabido ofrecer un título realmente notable.

Con todo, la proximidad de los cortometrajes animan mucho el ambiente general, y ya casi podemos saborear la batería de pequeñas joyas que podremos disfrutar en apenas unas horas. Con dicha motivación, apartamos momentáneamente el hecho de estar agotando cartuchos Fancine, camino de una clausura en la que no queremos pensar, al menos por el momento.

 

  • Horror Zone:

COOTIES

Sinopsis: Un nugget de pollo contaminado infecta a una niña de una escuela de primaria, provocando un efecto de agresividad extremo y homicida, que además es terriblemente contagioso, algo que obliga a los profesores a tomar medidas desesperadas para protegerse de tan brutal ataque.

Comedia de terror USA, muy al estilo de la británica “Shaun of the Dead”, que cuenta con el protagonismo y la presencia en la producción del actor Elijah Wood, embarcado en un producto freak muy acorde con sus hechuras como interprete.

Un film gamberro y desenfadado, que perpetra su particular Apocalipsis Zombie sin excesivas pretensiones, con un arranque muy enérgico, y generosas dosis de sangre y órganos mutilados, que seguro, harán las delicias de los más acérrimos defensores del género.

Por contra, achacar un pronunciado descenso de intensidad en su desarrollo, que contempla excesivas pausas, y relaciones personales entre los protagonistas que a nadie interesan, las cuales dejan la sensación de producto estirado más allá de sus posibilidades.

Como sentencia, el debut en la dirección de Jonathan Milott y Cary Murnion, no pasa por ser una aportación memorable para el universo zombie, que la agresión venga por parte de niños de apenas nueve o diez años, aporta cierta originalidad, pero la falta de consistencia en algunas decisiones, acaban por difuminar los mejores argumentos de la cinta, que contiene un par de personajes, a los que dan vida, con mucha soltura, los actores Rainn Wilson y Leigh Whannell, prestos a hacer sombra al indiscutible protagonismo de tan querido hobbit.

 

  • Largometrajes a Concurso:

CRUEL

Sinopsis: Un despiadado depredador solitario, se dedica a secuestrar y asesinar a víctimas anónimas, siguiendo una serie de estrictas normas, que impide que pueda ser capturado, pero un día conoce a una chica por la que siente atracción, y todo se complica.

Con un intenso recorrido por gran cantidad de Festivales de todo el mundo, se presenta el último trabajo del realizador Eric Cherriere, que traslada su acción a la cáustica ciudad de Toulouse, como escenario perfecto sobre el que desarrollar una historia fría y desangelada, sobre la que pintar un oscuro lienzo de obsesión personal.

Es así como este cruel acercamiento al cine psico criminal, se las arregla para transitar por lugares muy comunes, que sin homenajear directamente a las fuentes, sabe expresar los elementos que han configurado dicho estilo, quizá lo mejor que sabe ofrecer un film, que además, y como suele ser habitual en el cine de origen galo, también compone su particular e irrenunciable aspecto emocional.

Para dotar de una mayor convicción a la obra, se hacía necesaria la implicación de un actor como Pierre Tardieu, cuya mirada impasible, y aspecto impertérrito, vienen de perlas para configurar la mente de ese asesino, consiguiendo dar un toque de humanidad imposible, a un personaje de carácter tan sumamente despreciable.

Finalmente, la habitual reiteración contemplativa del cine francés consigue frenar el acabado de una obra, que bien podría haber resultado imborrable, dentro de un género tan complejo y deseado como el de los asesinos en serie, algo que tampoco elimina del todo los méritos de un film modesto, que sabe al menos alcanzar un punto de equilibrio notable en ciertos momentos de su metraje.

 

  • Largometrajes a Concurso:

OFFICE

Sinopsis: Un empleado modelo de una empresa de ventas, asesina tras salir del trabajo, y sin motivo aparente, a toda su familia con un martillo, y tras el crimen, desaparece. En los días posteriores, y a pesar de los esfuerzos de la directiva por ocultar los hechos a la policía y a la opinión pública, comienzan a sucederse sucesos extraños entre el resto de compañeros de oficina.

El recurrente paraíso de evasión que suele suponer el cine coreano, ha comenzado a perder un poco de esa frescura y originalidad del que hacía gala, embarcado en propuestas demasiado convencionales, que amenazan peligrosamente con acabar un reinado que iniciaron, a principios del nuevo milenio, grandes realizadores como Park Chan Wook.

Casi todos esos defectos de forma, se acumulan para resquebrajar las paredes argumentales de esta Office, que puede presumir de un aspecto estético impecable, marca de la casa, pero que agoniza por culpa de un guión torpe y previsible, que en ningún caso, sabe apañárselas para alcanzar un necesario factor sorpresa, que al menos, hubiera alejado mínimamente el espectro de lo acostumbrado.

Una falta de riesgo que en este caso, no se compensa con el exotismo visual que aporta Seúl, visible casi todo el tiempo desde las cuatro paredes, que componen el escenario habitual de un trabajo tristemente olvidable, desperdiciado por abrazar un enfoque narrativo excesivamente occidental.

 

  • Insólitos / Indómitos:

REALITY

Sinopsis: Varios personajes parecen estar conectados por un cazador que acaba de cobrarse una pieza, mientras vacía al animal en casa, su hija presencia como del interior del animal cae una cinta de video, desde ese momento, intentará recuperarla de la basura por todos los medios para ver que contiene.

Buena la ha liado el francés Quentin Dupieux con su última película, un realizador que hasta ahora, ostentaba una filmografía ciertamente extravagante, pero no hasta los límites que presenta este paseo por el lado más surrealista del celuloide.

Precisamente, de metacine se compone el guión de Jean François-Halin, fabricado para alterar, de forma consciente, todas las normas establecidas, expresando un tipo de absurdo tan pronunciado, que bien parece por momentos que asistamos a una completa genialidad, o simplemente, a la bazofia más infumable que un servidor haya contemplado en años.

Queda claro por otra parte, que el título del film, que también porta el personaje más menudo de la trama, si está bien escogido, como atentado a las diferentes capas de realidad que componen tan complejo tratado, en el que el actor Alain Chabat, toma el protagonismo con enorme profesionalidad, recordando lo abrupto que puede llegar ser todo proceso creativo.

Una marcianada delirante, que se alzó en 2014 con el Premio del Jurado en el Festival de Sitges, algo que pone de manifiesto, palpando el ambiente general de la sala, y los comentarios derivados en los diferentes foros de opinión, lo mucho que el film puede enfrentar a defensores de obra tan peculiar, contra detractores incurables, sin atisbar un posible termino medio en tan deformado tablero de juego.

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