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VI Festival Internacional de Cine Fantástico de Torremolinos 2016

Día 4, 30 de Octubre de 2016

Terminar con la sección de cortometrajes a concurso no es una buena noticia, cierto que aún nos quedan dos días con los que disfrutar de muchas e interesantes ofertas, pero perder ese universo de calidad y fantasía nos hace sentir como si nos hubieran amputado un miembro, a ser posible con elementos de sierra oxidados.

¡Se acerca la Noche de Halloween!, y es evidente que hay que mostrar cierto entusiasmo, lo que siempre ha sido una celebración de difuntos, o de todos los santos, se ha dejado contagiar por el efecto anglosajón, y como en último extremo, los que mandan son los más pequeños de la casa, el resto es lo que vivimos hoy en día, todos disfrazados y dispuestos a pasarlo bien, o mal, según se mire, por eso que se suele decir sobre que sarna con gusto no pica.

Nosotros ya tenemos plan, disfrutaremos de un par de títulos, entre lo gamberro y lo más extremo, que nos ofrece el programa de un Festival, que como ya dijimos en la crónica anterior, se ha hecho adulto, y para muestra, la presentación, por parte de uno de sus directores, del film Origins, en buena compañía, y con una afluencia de público destaca, pudimos resolver dudas al final de la cinta, respondidas por su autor con la máxima humildad y simpatía, en el mejor español que le fue posible.

 

 
CORTOMETRAJES A CONCURSO

 

– THE POSTMODERN PIONEER PLAQUE (**): de Boris Kozlov. Cortometraje ruso basado en un hecho real, expone como sería enviar hoy en día al espacio la placa que serviría para mostrar a una civilización extraterrestre nuestra realidad social, algo que sin duda, provocaría enorme discusiones entre los diferentes colectivos. Muy certero, presume de un montaje notable.

– VEN A MI (**): de Marcos Muñoz Flores. Trabajo enfermizo, proveniente de México, rodado en blanco y negro, que hará las delicias de lo que, como un servidor, disfrutan de un enfoque más bien extremo y escatológico en su concepción. Fracasa un poco en su giro final, pero la ambientación es ciertamente escalofriante.

– EL MECHERO CUÁNTICO (**): de Pau Escribano. Corto rodado en Catalán, wue homenajea, en un solo escenario, películas como Atrapado en el tiempo, por su sentido del humor, o Regreso al Futuro, por su carácter científico en su vertiente popular, funciona hasta que se revela previsible en sus conclusiones.

– DEADLY FRIENDS (**): Trabajo animado muy breve, que vuelve a mostrarnos como el perro, es indudablemente el mejor amigo del hombre, por mucho que nosotros, los humanos, podamos convertirnos en zombies. Bien realizado aunque no aporta mucho.

– THE MELODY OF EVIL (**): de Miguel Ángel Durán. La clásica historia de Terror, con su casa, y su misterio del pasado. Buen presupuesto para un planteamiento bastante trillado, que se ofrece más como un cuidado ejercicio de estilo de su realizador.

– TRUE COPY (**): Otro trabajo Ruso, que juega con los cambios de identidad en modo contagio, resulta perturbador y funciona, pese a lo confuso de algunos de sus elementos.

– THE SUITOR (**): de Álvaro Congosto. Ambientado a mediados de los años 30 del siglo pasado, en un solo escenario, un tipo poco sociable, se siente atraído por su vecina, cuando a ella se le estropea la radio, escuchando la mítica broma radiofónica de Orson Welles sobre La Guerra de los Mundos, quizá obtenga su oportunidad. Bien rodado e interpretado, algo soso, pero interesante.

– RUINED (***): de Thim Thurmeier. Un tipo, al que parece proteger su hermano, no puede morir por mucho que sufra el más terrible de los accidentes, cuando conoce a una chica, esta se enamora de tan fatal aspecto, y todo se complica. Inteligente y muy bien planteado, su esencia sobrenatural, con una convincente explicación final, lo convierten en un trabajo notable.

– VOID CHAIR (**): de Xavier Miralles. Corto de Terror interpretado por Macarena Gómez, sobre una silla maldita y su particular balanceo diabólico. Está bien realizado pero no cuenta nada nuevo.

– EL ESCAPE (***): de Fabián Pinilla. Sorpréndete Delicatessen a la española, rodado en imagen real, pero acelerando el proceso posteriormente, en el que dos tipos intentan escapar de una peculiar prisión, que parece utilizar a los reos como fuente de alimento. Muy recomendable.

– TIME TO EAT (**): de Luke Asa Guidici. Desde colombia nos llega este cortometraje que juega con el miedo a los sotanos que solemos tener todos, más aún los niños, aunque las cosas no son siempre lo que parecen. Breve y simpático, juega bien sus cartas, y el giro final no resulta previsible.

– FANTÁSTICO (**): de Tomas Sposato. Más de viajes en el tiempo, en esta ocasión, desde Argentina, en un solo escenario, una cafetería, un tipo intenta convencer a una chica de manejar pasado y presente a su voluntad. Más simpático si cabe que el anterior, aunque también bastante más empalagoso.

– WOLVES (**): de Álvaro Rodriguez Areny. Cortometraje catalán, ambientado en la II Guerra Mundial, que presenta la huida de un aviador derribado, perseguido por soldados nazis, con enfrentamiento final en una casa aislada que esconde su propio secreto. A su modo, y como dice el título, todos lobos, al servicio de un trabajo cuidado y sarisfactorio.

 

 
LARGOMETRAJES A CONCURSO

 

 
Previamente, a la proyección de Origins, se exhibió el cortometraje DUELO A LAS DOCE EN PUNTO (**) de Unai Guerra, un trabajo de animación muy básico, ambientado en el mundo del Western, que destaca por la forma, más que por el contenido, pese a que su giro final, que abraza otro tipo de temática, resulta bastante simpático.

 

 
ORIGIN

Un grupo de jóvenes investigadores, parece haber hallado una encima capaz de conservar los alimentos más allá de su propia durabilidad, por desgracia, uno de ellos se encuentra gravemente enfermo de cáncer, un hecho que les hace plantearse, usarle como conejillo de indias de su propio descubrimiento.

El cine sueco, tan relativamente tranquilo y contemplativo, parece querer salir a veces de esa dinámica, ofreciendo productos de género bastante más agresivos en su narrativa, que acerquen dicha cinematografía a un público más global.

Con la mirada puesta en un reciente artículo científico, los directores Andreas Climent y André Hedetoft, construyen un vehículo que en en su origen, y nunca mejor dicho, transita por un camino erudito, mientras intenta exponer, con menor contundencia, la relación sentimental entre sus protagonistas.

Una Caja de Pandora que, finalmente, acaba por estallarles a los realizadores en la cara, por lo excesivo y confuso que resultan las decisiones emocionales de sus implicados, demasiados cambiantes en su actitud, entregados por otra parte, a una vorágine de acción descontrolada, que puede desquiciar a aquellos que esperen simplemente, esperen encontrar respuestas a su mencionado planteamiento científico.

Para terminar, y dejando claro que pese a todo, siempre es de agradecer cualquier producto independiente que intente arriesgar, hay que concluir que Origin se muestra como un producto excesivamente crispado, en palabras de uno de sus autores, que tuvo a bien presentarnos la cinta, su intención siempre fue la de hacer un Thriller, algo que queda bastante claro en su desarrollo, lo que nos lleva a otra realidad, la de asumir que al cambiar de vehículo a mitad de camino, se deslucen bastante todos los hallazgos expuestos formalmente al inicio.

 

 
AARON’S BLOOD

El cine de Terror, en concreto en su vertiente vampírica, suma ya tantos títulos a su causa, desde el personaje enlutado con capa e icónico que todos conocemos, hasta las diferentes variantes juveniles que en la actualidad, parecen haberse adueñado, para mal, de un estilo señalado casi siempre como ganador.

Seguramente, y para evitar caer en un terreno más encorsetado, el realizador Tommy Stovall se protege, seguramente como algo antoimpuesto e inevitable, bajo la capa del cine independiente, terreno de máxima libertad, sobre el que expresar una historia clásica, en la que un padre, debe proteger a su hijo de una terrible transformación fisiológica, provocada tras un accidente escolar.

Con cierta habilidad, y pese a las limitaciones, el realizador recurre a muchos de los factores por todos conocidos en el universo de los vampiros, pero no pierde el tiempo explicándolos, lo cual acorta el metraje del film, que como punto a favor, no se extiende en más consideraciones que empañen la cruzada de este padre por encontrar un remedio a tan terrible cisma familiar.

Pese a algún giro argumental algo confuso, Stovall imprime pasión a la cinta, usando a su propio hijo, coprotagonista del film, como elemento de máxima emotividad, sin caer nunca en lo lacrimógeno, pero haciendo participe al espectador de tan particular suceso.

Finalmente, mencionar la que suficiencia del film, reside en su aliento indie, potenciado por la relación de química entre sus dos actores principales, James Martinez y el joven Trevor Stovall, y por asumir la conciencia de un subgénero, que requiere bastantes dosis de hemoglobina en su discurso, algo que en Aaron’s Blood, por fortuna, se produce con total naturalidad en las escenas de máxima tensión.

 

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One thought on “VI Festival Internacional de Cine Fantástico de Torremolinos 2016”

  1. Muchas gracias por tus comentarios sobre nuestro cortometraje VEN A MÍ. Es buena esta retroalimentación que haces de los cortometrajes. Un abrazo desde México.

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