survival zombie

 

survival zombie

room escape

Crítica: Verónica por Ruben Perez

Stephen King, que sabe algo de esto del terror, ha dicho alguna vez, que el mal, los fantasmas, los espíritus y todos los seres aterradores, funcionan mejor cuando no tienen ninguna explicación; cuando llegan sin una razón y no se puede explicar. Esta película tiene algo de eso. Pero también ahí radica uno de sus peores problemas. El terror, y muchas otras cosas, como dice King, es verdad que funcionan mejor sin explicación, pero el film de Paco Plaza es una excepción. El guión pide a gritos una mínima explicación que no da. Lo intenta, pero se queda muy corta. Hay personajes arquetípicos que quieren jugar ese papel, el del personaje que ve más allá de la realidad . Aunque todo se queda en eso, en estereotipos  vistos mil y una veces en millones de producciones  de este género. Y, de hecho, al final, la película acaba convertida en una sucesión de sustos típicos y clichés visuales, que además, beben de otras fuentes mucho más famosas, como la reciente Stranger Things, fusilando al demogorgon y todo. También a Pesadilla en Elm Street, aunque eso quizá va implícito en la referencia a Stranger Things, con esos sintes en la banda sonora que, continuamente, nos devuelven a la época en la que se desarrolla el film: la España pre olimpiadas.

Al igual que la serie de Netflix, ubicada en los 80, esta película también vuelve atrás en el tiempo y ahí lo clava. Huele a eso, a años 90 y la inclusión de los Heroes del Silencio es ideal. Tanto por la propia música como por cómo encaja en la historia.

Los primeros 10 minutos son magistrales (atención al momento “Maldito duende”), y el montaje Eclipse/ouija es muy, muy bueno, nos hace pensar que vamos a ver algo diferente. Una historia diferente. Consigue crearnos inquietud y temor. Pero Plaza no arriesga y como digo, según avanza la historia, todo se va  a tópicos y acaba por desinflarse. Una sucesión de luces que se apagan, muebles que se mueven y niños que se asustan. Bien por los niños y por la debutante Sandra Escacena, que transmiten bien su dolor, sus momentos de terror y su agonía. Ellos sostienen la película y es ahí donde realmente funciona, cuando  estamos ante un drama costumbrista, cuando nos metemos en la vida de una familia del Madrid obrero de finales de siglo XX, dejando a un lado el miedo.

Plaza ha decidido no arriesgar. La película es, obviamente mejor que REC, y aunque no supondrá el fenómeno de esa otra, sí que la supera y se deja ver, a pesar de los fallos y agujeros del guión. No aporta nada nuevo al género pero no es aburrida. Tiene un ritmo muy bueno y en todo momento pasan cosas. Intenta guardarse algún golpe de efecto para el final, pero no sorprende a pesar de que puedes llegar a empatizar con Verónica, la protagonista.

En definitiva, un Stranger Things a la española, con un guion un tanto tramposo y unos niños debutantes que darán que hablar. Un Paco Plaza conformista que mejora su anterior film pero que no está, ni de lejos, a la altura de su debut ” El segundo nombre”.

Recomendable para fans del género con nostalgia de épocas recientemente pasadas.

You may also like...

One thought on “Crítica: Verónica por Ruben Perez”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *