28 FANCINE: FESTIVAL DE CINE FANTÁSTICO UNIVERSIDAD DE MÁLAGA. VIII JORNADA, ‘LEGEND OF THE DEMON CAT’, ‘SUMMER OF 84’ Y ‘SICILIAN GHOST STORY’.

21/11/2018

Avanzamos inexorablemente por la penúltima jornada de Festival, con la habitual sensación de vacío, que provoca haber cubierto los objetivos marcados hace algo más de una semana, satisfechos, algo cansados, y con ganas de asistir a esa caída del telón, que se producirá hoy jueves a las 20:30 en el Cine Albéniz con una gala de clausura que contiene el largometraje asiático ‘Memorias de un Asesino’, de los cuales daremos buena cuenta mañana con la última crónica de esta edición.

Pese a ello, aún hay tiempo para rescatar una última cinta a concurso, y un par de películas informativas, a modo de completar el máximo número posible de producciones.

Escogido ya el título que configura el Premio Gato Rabioso, que otorga la prensa a la mejor película, desde Fusion Freak, y sin olvidar que ‘The House that Jack Built’ podría ocupar, con casi el mismo merecimiento, ese espacio, hemos votado por la sueca ‘Border’, como el mejor largometraje a concurso de esta 28 edición de Fancine.

Mañana el Palmarés, ya hemos apuntado de un modo u otro lo que nos ha parecido merecedor de los premios más destacados, en cualquier caso, en unas horas saldremos de dudas, esperando que el jurado y el público, y la prensa, hayamos sido ecuánimes y sobre todo, justos en nuestras elecciones.

<Más información en WWW.FANCINE.ORG y en redes sociales>

 

 

Largometrajes a Concurso:

LEGEND OF THE DEMON CAT

El veterano director Chen Kaige, con algo más de treinta años tras la cámara, es uno de los valores más contrastados de la cinematografía China, que incluso se pudo permitir el lujo de exportar su talento al cine occidental, aunque sin excesiva fortuna, todo hay que decirlo, a principios del nuevo milenio.

De nuevo asentado en el emergente país asiático, y contando con un presupuesto muy acomodado, Kaige se encarga de dar vida a este incostante híbrido entre cine histórico y de fantasía, muy de moda por esas latitudes en los últimos tiempos, ambientado en la época más floreciente de La Dinastía Tang (618-907 d.c.), se centra en la investigación que El Poeta Bai Letian y el Monje Kukai, realizan sobre la presencia de ese misterioso felino demoníaco, que da nombre al título.

Como primer gran defecto, el film abusa de manera incomprensible de unos efectos digitales, que sobrecargan de manera apabullante, el tono visual de los mitos y leyendas que intenta recorrer, evaporando la atención de una serie de detalles argumentales, tales como ese mencionado proceso de investigación que efectúan sus protagonistas, los cuales deberían haber resultado prioritarios para sus responsables.

Unos carísimos fuegos de artificio, tan espectaculares como vacuos, que ponen de manifiesto que este tipo de excesos, solo sirven para generar escenas que por tal exceso de sobrecarga, acaban por resultar ridículas.

La falta de credibilidad interpretativa, por un exceso de sobreactuación de sus peculiares protagonistas, tampoco ayuda a crear perfiles sólidos en unos personajes planos y poco creíbles, totalmente entregados a la fallida orgía visual que se perpetra en el film.

Filnalmente, parece increíble que con tanto a favor, ‘The Legend of The Demon Cat’ llegue a naufragar de forma tan absolutamente calamitosa, y que siendo asiática, no se encuentre apenas rastro del exotismo, del que suele hacer gala este tipo de cine con denominación de origen, condenando la producción a ese catalogo de títulos erróneos, por mal enfocados, de los que por desgracia sabe bastante el Género Fantástico.

 

 

Sesión Informativa:

SUMMER OF 84

Vamos camino de convertir el actual género nostálgico, en el nuevo cine de zombies, tal es la proliferación de títulos, que inundan la pequeña y gran pantalla de un tiempo a esta parte, abusando de una muy reconocible temática, que explota la infancia y adolescencia de toda una generación, que hoy ocupa el espectro demográfico de la mediana edad.

Portando bandera canadiense, y con un presupuesto más bien limitado, ‘Summer of 84’ avanza de forma consciente pegado al argumento de la televisiva ‘Stranger Things’, entregando igualmente el protagonismo, a ese clásico grupo de jóvenes amigos, que en pleno periodo estival, se divierten como memos en su vecindario, hasta que, un día, comienzan a sospechar de su vecino, al que pronto etiquetan como un potencial asesino en serie.

Tras la cámara, Anouk Whissell, François Simard, Yoann-Karl Whissell, responsables de ‘Turbo Kid’ (2015), aquel simpático homenaje retro post apocalíptico, cuyo entusiasmo parece haberse difuminado en este, su segundo trabajo como realizadores, que adolece de un tono verdaderamente definido, y de una visión menos artificial en su exposición.

No basta con hacer referencia a los diferentes iconos culturales de la época, el problema del film subyace en la imposibilidad de trazar un camino concreto, atrofiado por un estilo narrativo que no para de dar vueltas en circulo, que pese a remontar un poco en su parte final, se muestra incapaz de generar ese mínimo entusiasmo requerido para poder empatizar con su causa.

Parte de la culpa la tiene un reparto mal escogido y muy poco convincente, no solo por el grupo de chavales protagonistas, los adultos parecen sacados de algún saldo televisivo, y aquí no vale recurrir a lo del presupuesto limitado, talentos contrastados por descubrir hay a decenas, solo hace falta tomarse en serio el casting y profundizar para encontrarlos.

Por último, el uso adecuado aunque insuficiente del sintetizador, es el detalle técnico que nos recuerda, al menos cuando contemplamos este insulso verano ochentero, que cualquier tiempo pasado fue mejor, más aún si uno piensa en el partido que los realizadores de la época, desde el talento contrastado de Joe Dante, Rob Reiner, o Richard Donner, hasta ese incombustible maestro de la Serie B, llamado John Carpenter, podrían haber sacado a un producto de tales características.

 

 

Sección Informativa:

SICILIAN GHOST STORY

Una de las particularidades de los italianos, en su contribución al Séptimo Arte, ha sido siempre el saber adaptarse a nuevas tendencias, para redefinirlas con mayor calidad, a veces incluso marcar el paso, como ocurrió con aquel cine social de mediados del Siglo pasado, que tanto influyó a las posteriores corrientes de realismo europeas.

Con una clara vocación estética, y desde su primer fotograma, los realizadores Fabio Grassadonia y Antonio Piazza encriptan la clave de la historia, encerrándola en una caja de plomo y lanzándola al fondo de un lago bien profundo, al tiempo que se tragan la llave, lo cual complica sobre manera el aspecto argumental y narrativo de un trabajo, que esconde bien sus cartas hasta que prácticamente, exhala su último suspiro.

En el reparto, y asumiendo el protagonismo, destaca el esfuerzo de sus jóvenes actores, con mención especial al talento de Julia Jedlikowska, los cuales transmiten sentimientos legítimos a la causa de un film complejo, algo farragoso, pero que una vez hace comprensibles sus motivaciones, queda como un esforzado y sentido homenaje, que justifica su razón de ser.

Toda obra debe tener un objetivo, en ese punto, Sicilian Ghost Story, pese a su ritmo contemplativo y algo cansino a veces, presume de un estilo visual propio, que se torna algo aséptico, pero que igualmente, expresa elementos deslumbrantes, como esa ferocidad romántica de la que hacen gala Giuseppe y Luna, como unos jóvenes Romeo y Julieta condenados a jurarse amor eterno pese a la adversidad.

Finalmente algunas historias son tan terribles, que es mejor recurrir a la fantasía para ser contadas, sobre todo cuando la amarga realidad hace acto de presencia, en esa combinación de factores, el film de Grassadonia y Piazza comete algún exceso en su juego de despiste, aspecto que consigue reparar gracias a una causa noble, introducida bajo la varita del realismo mágico, un estilo imperfecto, pero con un enorme e indudable potencial cinematográfico.

 

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