28 FANCINE: FESTIVAL DE CINE FANTÁSTICO UNIVERSIDAD DE MÁLAGA. IV JORNADA, ‘AU POSTE!’, ‘PROSPECT’, ‘CUTTERHEAD’, ‘THE NIGHT EATS THE WORLD’

17/11/2018

El sábado ha sido, por norma general, el día grande del Festival, pero hay que reconocer que este año, va a ser muy difícil superar la jornada vivida el pasado viernes, tanto en actividades paralelas como en la potente oferta cinematográfica ofertada.

Pese a ello, volvimos a entregarnos a un nuevo e intenso tour de force, dominado por el estrés y la alimentación paupérrima, en esa búsqueda por atrapar el máximo número de títulos posibles, dentro de un programa tan atractivo, que irremediablemente nos atrae con sus continuos cantos de sirena, hacia los diferentes espacios cimematográficos que lo componen.

La buena afluencia de público en las diferentes salas del cine Albéniz, así como en los diferentes espacios y actividades temáticas, dan buena cuenta de las ganas que este Fancine despierta en el público, un asunto que hace tiempo dejo de ser local, para recoger el testigo de esa internacionalidad de la que el certamen ha hecho gala desde su origen.

<Más información en WWW.FANCINE.ORG y en redes sociales>

 

Largometrajes a Concurso

AU POSTE!

El director francés Quentin Dupieux se dio a conocer en 2010 Con ‘Rubber’, un extraño vehículo de fantasía, que pese a su escaso presupuesto, se las arreglaba para llamar la atención en los circuitos más cinéfilos, gracias a su carácter de producto único y absolutamente original.

Lejos de abandonar la complejidad, Dupieux se volvió aún más surrealista con ‘Réalité’ (2014), un trabajo enloquecedor, que igualmente se mostraba pleno de una energía propia e intransferible, extendiendo ese mencionado aspecto exclusivo, al recorrido de tan peculiar autor.

Sin abandonar la senda de la extravagancia, Mr. Oizo, – seudónimo que usa el realizador en su faceta de productor musical – recurre al género policiaco, para construir un relato limitado a una serie de espacios cerrados, que persiguen una clara vocación teatral en la forma y el contenido.

En apenas 73 minutos de duración, el realizador monta el escenario con apenas media docena de actores, profundiza en el lenguaje cómico, a través de unos diálogos ágiles, aunque algo reiterativos, que desgraciadamente, abraza en muchos puntos ese humor francés tan cáustico, carente de empatía.

Se puede decir por tanto, que Dupieux ha rodado su película más comercial hasta la fecha, presenta un estilo más sofisticado que las anteriores, también se muestra más insustancial, por mucho que no renuncie a retorcer esas diversas capas de realidad, factor que indudablemente, persigue hasta ahora en su breve, pero intenso recorrido como autor.

 

Largometrajes a Concurso:

PROSPECT

Parece haber cierto consenso no escrito entre realizadores, cuando se trata de abordar el género espacial, que por alguna clase de extraña catarsis, les obliga a ralentizar, quizá por asumir esa consabida falta de oxígeno, el tono de dichas aventuras, siempre excesivamente contemplativo y monótono.

Parte de ese defecto, acompaña la ópera prima de Christopher Caldwell y Zeek Earl, escrita desde su propio guión original, y desarrollada previamente en un cortometraje del mismo título, que al igual que ahora el film, explotaba el potencial del planeta boscoso en el que se desarrolla la cinta, la cual plantea un escenario muy cercano al Western retro futurista, que recuerda a algunos títulos celebrados de Serie B como ‘Atmósfera Cero’, aquel ‘Solo ante el peligro’ en el espacio que protagonizaba Sean Connery, ya en el otoño de su carrera.

A través de un convincente e ingenioso diseño de producción, adosado a un vestuario igualmente imaginativo, ‘Prospect’ triunfa con su apuesta minimalista gracias a un diseño convincente, y un destacado gusto por los detalles, expresado en elementos tales, como el factor orgánico del basto territorio arbóreo, al que se ven condenados sus protagonistas

En el reparto, el buen hacer de una joven Sophie Tatcher y del televisivo Pedro Pascal, supone otro punto a favor que añadir al film, que se beneficia de una improbable química entre dos personajes tan antagónicos, forzados a colaborar por mera supervivencia.

Finalmente, y pese a un ritmo lento y plomizo en algunos de sus pasajes, Caldwell y Earl presentan credenciales para el futuro, aunque solo sea por el mero hecho de haber salido airosos de un género tan trillado, gracias a que su aventura espacial porta una estética sorprendente, que se las arregla por si sola, para de diseñar un universo propio y genuino.

 

Horror Zone:

CUTTERHEAD

La opera prima del danés Rasmus Kloster Bro, se adjunta a ese género de suspense de personajes atrapados, en un espacio reducido y asfixiante, que tan de moda parece haberse puesto de un tiempo a esta parte, gracias a títulos como ‘Buried’ (2010), dirigida por el español Rodrigo Cortés.

Como relato de supervivencia extremo, ‘Cutterhead’ desciende varios niveles bajo tierra, para mostrarnos una excavación, que pronto se verá afectada por un terrible accidente, condenando la suerte de sus tres protagonistas, a un verdadero infierno pleno de incertidumbre.

Previamente, la mirada curiosa del realizador hacia los personajes, a los cuales presenta de un modo muy amable, para extrapolarlo a su transformación final, una vez comiencen a temer por su último aliento vital, destaca por la diferencia cultural que constituyen unos trabajadores que portan distintas nacionalidades, lo cual añade verosimilitud dramática a la propuesta.

Desgraciadamente, la localización única crea cierta desconexión, un factor del que suelen adolecer este tipo de producciones, incapaces de mantener un verdadero tono uniforme durante todo su metraje, pese a lo legítimo de sus pasajes más angustiosos.

Finalmente, esta nueva muestra de cine inmersivo, se presenta como no apta para claustrofóbicos, su economía de medios se compensa por el esfuerzo de sus implicados, y pese a que el resultado final, este muy lejos de lo que se suele etiquetar como memorable, su carácter independiente la protege y eleva a una mejor calificación.

 

Horror Zone:

THE NIGHT EATS THE WORLD

El cine de zombies se desangra, tras haber vivido una nueva época dorada a principios del nuevo milenio, comienza a evidenciar graves síntomas de debilidad, provocados en parte por un exceso de exposición continuo, tanto en la pequeña como en la gran pantalla, que en los últimos tiempos, no ha sabido mostrarse tan contundente como se le suele requerir, pese a la infinidad de recursos potencialmente favorables que lo contemplan.

Lo que en origen fue creado como un subgénero gore dentro del terror, se ha encontrado siempre muy cómodo entre los presupuestos más limitados, es por ello, que su coqueteo con el cine independiente resulta del todo comprensible, como curiosa via de escape alternativa, que debe adaptar su concepto de autor, a la orgía de sangre y vísceras que todo buen aficionado suele esperar en este tipo de producciones.

Partiendo desde una base adecuada, y con un arranque sumamente enérgico y prometedor, el director Dominique Rocher construye un curioso híbrido entre el cine íntimo y el Género Z, entregando a la soledad de un personaje único, interpretado por un inconstante Anders Danielsen, casi todo el peso dramático de un trabajo, que bien podría resumirse como un relato de supervivencia minimalista, entre la cuatro paredes del edificio que protegen el último aliento vital de su protagonista.

Precisamente, la supervivencia es uno de los aspectos irrenunciables en el terreno que nos ocupa, por eso resulta cuando menos curioso, que muchas de las decisiones que se toman, tengan consigo un riesgo tan algo para la seguridad, mientras se añaden, con una visión bastante contemplativa, factores como el gusto por la música, o la arquitectura de los edificios parisinos, que recuerdan los peores defectos del generalmente aburrido y cargante cine francés.

Como problema principal, se apunta el no saber en que clase de Apocalipsis Zombie nos encontramos, ya que ésta noche que devoró al mundo, crea confusión entre infectados o meros retornados de la tumba, mezclando ambas tendencias sin definirse de forma concreta.

Finalmente, y con la sensación de asistir a un relato, cuyo enfoque narrativo se muestra más bien erróneo, cabe destacar la buena factura del film, y algún apunte interesante entre ese montón de ideas desordenadas que lo configuran, como es mostrar cierta mirada compasiva hacia los muertos vivientes, algo que tampoco sirve para apartar de la mente, ese deambular lento y moribundo que parece acompañar a un subgénero, que indudablemente, necesita volver a reinventarse con urgencia.

 

Eurovideo

Etiquetas

You may also like...