28 FANCINE: FESTIVAL DE CINE FANTÁSTICO UNIVERSIDAD DE MÁLAGA. II JORNADA, ‘VIRUS TROPICAL’, ‘THE CANNIBAL CLUB’, Y ‘GHOSTLAND’

 

15/11/2018

Afrontamos la segunda jornada con las energía intactas, tras la resaca de la gala inaugural, entrando de lleno en una programación con algún que otro plato fuerte en sus arterias, como es la presencia del nuevo trabajo del director francés Pascal Laugier, responsable de la mítica ‘Martyrs’, un título que por cierto, ya pudimos disfrutar en el Fancine, hace poco más de una década.

La Ánima Zone, los Largometrajes a concurso, y la Horror Zone, ocuparon ayer nuestra atención, en esa idea de cubrir, en la medida de lo posible, el amplio espectro internacional de secciones ofertadas, siempre con esa espinita de dejar pasar otra serie de títulos y actividades paralelas, que indudablemente, habrá que intentar recuperar en esa segunda oportunidad que ofrece el programa del Festival.

Para hoy viernes, la llegada del fin de semana animará sobre manera la afluencia de público y actividades, la presencia de películas tan potentes como ‘The House that Jack Built’, del ínclito Lars Von Trier, o ‘Mandy’, dirigida por Panos Cosmatos, e interpretada por Nicolas Cage, retumban entre otros como platos fuertes del certamen.

Por último, en la vorágine pudimos acercarnos a las actividades de Calle Alcazabilla, anexa al Cine Albéniz, y disfrutar de la exposición de armaduras, homenaje al maestro Akira Kurosawa, y su actor fetiche, Toshiro Mifune, así como una serie de escenas de ‘Gremlins’, caracterizadas por su fidelidad al film original.

<Más información en WWW.FANCINE.ORG y en redes sociales>

 

 

Ánima Zone:

VIRUS TROPICAL

Cuando uno piensa en Colombia, y siempre desde un punto de vista occidental, no suele clasificar en la existencia de un cine social, algo que seguramente enlaza con la escasa oferta fílmica de un país, que por lo general, suele exportar un producto más enfocado hacia el género criminal.

Es por eso que encontrar una cinta de animación de dicha nacionalidad, sea casi una celebrada extravagancia, construida de forma generacional, a este ‘Virus Tropical’ le resulta imposible obviar detalles, tales como el famoso problema nacional del narcotráfico, pero muestra bastante más interés, en dibujar con pulso firme a unos personajes con los que resulta fácil identificarse, gracias a la exposición de problemas con un marcado carácter universal, factor que acerca diferencias pese a la distancia cultural.

El estilo visual, a través del uso de una animación tradicional en B/N algo basta, permite a sus creativos, capitaneados por el realizador Santiago Caicedo, trazar un paisaje muy auténtico, tanto en lo narrativo como en lo visual, desde la ciudad de Quito a la de Cali, lugares en los que se desarrolla una historia autobiográfica, escrita por la ilustradora ecuatoriana Power Paola, que ademas participa en labores estéticas del film, como el diseño de producción.

Finalmente, cabe recomendar la cinta como un trabajo sencillo, algo insustancial, pero real como la vida misma, con un lenguaje adecuado, y un tono familiar adulto y creíble, sobre todo cuando refleja las vicisitudes que surgen entre las tres hermanas protagonistas, y la dificultad de hacerse mayor en el convulso entorno doméstico.

 

 

Horror Zone:

THE CANNIBAL CLUB

Pese a su escasa difusión, hay que reconocer que el cine brasileño porta un identidad plena y categórica, unido a una siempre deseada libertad creativa, que suele arrojar títulos de interés, las cuales suelen abordar con cierta habilidad, los problemas sociales y políticos que suelen afectar al país sudamericano.

Precisamente, y asumiendo prácticamente todos los factores mencionados, ‘The Cannibal Club’ se erige como feroz sátira de la clase dirigente, en un momento en el que los brasileños acaban de asumir a un presidente de signo tan preocupante, lo cual añade un punto certero de oportunismo al film.

Con unos protagonistas acomodados en lo económico, y absolutamente ebrios de poder, el sexo y los deseos carnívoros son el motor de las vidas de Gilda y Octavio, un matrimonio de Fortaleza con un curioso apetito, bien protegido gracias a su relación con las más altas esferas.

Tras la cámara, destaca el entusiasmo de su realizador, un Guto Parente entregado a una orgía de sangre, perpetrada con la complicidad de unos actores creíbles e implicados, de entre los que destaca el perfil perverso del personaje al que da vida Pedro Domingues.

En contra, el no acabar de definirse entre la sátira y el cine más extremo, con ciertas desconexiones, y algunas lagunas argumentales, aspectos todos que se pueden intentar obviar, si se tiene en cuenta que su objetivo es causar el mayor grado de incomodidad posible en el respetable.

Finalmente, es imposible no mostrar simpatía por un film tan ácido y despiadado, que ciertamente, se va desinflando a medida que se desmadeja su juego intrigante, pero al que no se le puede negar su capacidad para generar imágenes e ideas de interés, cuyo signo crítico, de plena actualidad, representa su mejor baza como producción.

 

 

Largometrajes a Concurso:

GHOSTLAND

Hace justo ahora diez años, se presentaba, más que estrenarse, dado su carácter prohibitivo para grandes audiencias, la que hasta ahora, es la mejor muestra de cine extremo rodado en el nuevo milenio, despreciada por muchos, y aclamada por aquellos que, como un servidor, disfrutan clavando su mirada en los espantados rostros, de quienes contemplan tan atroz espectáculo.

La película en cuestión era ‘Martyrs’, de Pascal Laugier, un feroz y contundente trabajo, que planteaba con bastante éxito dos fórmulas en un solo relato, fabricando un vehículo de horror genuino, que gracias a lo explícito de sus escenas más potentes, se grababa a fuego en la retina de todo aquel, que conseguía completar su metraje sin apartar la mirada o desistir en el intento.

Tras emigrar a tierras francófonas, Laugier ha presentado sus trabajos posteriores con bandera canadiense, el primero, ‘The Tall Man’ en 2012, que huía conscientemente de su anterior film, hacia un thriller de terror más convencional, y justo ahora ‘Ghostland’, que supone su cuarta película tras la cámara, y sobre la que parece haber querido volcar ambos estilos, que en suma, le definen hasta el momento como realizador.

Con el valor añadido de ser, al menos hasta el momento, guionista en solitario de todas sus obras, Laugier vuelve a coquetear con ese concepto extremo que tan buenos resultados le diera antaño, consiguiendo algún destello interesante, en esta particular historia de una madre y sus dos hijas, acosadas en su nuevo hogar por un par de figuras potencialmente aterradoras.

Lástima que el realizador francés levante el pie del acelerador en los momentos de mayor entonación, recurriendo a un estilo depurado y menos agresivo de lo que cabría esperar, sobre todo cuando había apuntado maneras en la exposición de una violencia más gráfica, elemento que pierde intensidad a medida que cierto factor tramposo se adueña del argumento, y la cinta queda enfocada un terror de corte más clásico.

En ese punto, hay que reconocer que aprovecha bien los recursos estéticos de un escenario limitado casi en exclusiva, a las cuatro paredes de esa casa de muñecas, que arrojan un marco siempre deseado, para el desarrollo de imágenes que representen pesadillas legítimas.

Finalmente, queda claro que a Pascal Laugier no le ha sentado demasiado bien el cambio de aires, nadie duda de su potencial en un género, que indudablemente, necesita creativos que muestren su capacidad, pero debe aplicar una mayor convicción explicativa a sus historias, y no contener ese nivel de crueldad que le llevó, hace apenas una década, a dejar asombrados a toda una legión de fans, huérfanos de títulos extremos realmente memorables.

 

 

Etiquetas

You may also like...